Cuando en agosto de 2005, la primera dama de la República, Vivian Fernández de Torrijos, anunció la mudanza del Museo Antropológico Reina Torres de Araúz (ubicado en la Plaza 5 de Mayo) a las instalaciones del fenecido Museo del Tucán en Llanos de Curundu, muchas fueron las expectativas para este nuevo centro.
No obstante, y pese a los esfuerzos de la Dirección de Patrimonio Histórico del Instituto Nacional de Cultura (Inac) por ofrecer en el nuevo inmueble una muestra antropológica más organizada y con mejores recursos de conservación y restauración, el traslado actualmente marcha de manera lenta debido a limitaciones presupuestarias y burocráticas.
Domingo Varela, director de Patrimonio Histórico del Inac afirma a La Prensa que para el traslado del museo antropológico a su nueva sede en el corregimiento de Ancón, se les asignó un presupuesto de 500 mil dólares para cubrir los procesos de embalaje, traslados, adecuaciones del nuevo edificio, implantación de sistemas de seguridad y acondicionamiento de los depósitos y museografía. Este importe resultó escaso pero "estamos haciendo lo imposible para que el dinero alcance", asegura.
Según Varela, algunas partidas del presupuesto destinadas a tareas puntuales como la digitalización total del inventario de piezas con que cuenta el museo, no se han podido efectuar hasta la fecha.
"Otro problema es el poco tiempo del que disponemos para mudarnos", indica el director, quien explicó que para el 15 agosto de este año, el museo deberá estar abierto al público en su nueva sucursal.
Este problema no solo repercute en Patrimonio Histórico, ya que además obstaculiza con los procesos de enseñanza y aprendizaje del Instituto Superior de Bellas Artes, que ahora también funciona en las instalaciones del museo en la Plaza 5 de Mayo.
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