LONDRES, REINO UNIDO. AP —Tenían nombres imponentes como Thorfinn Rompehuesos, Erik Hacha Sangrienta y Ragnar Pantalones Rugosos. No es de extrañar que los vikingos tuvieran una reputación temible.
Una nueva exhibición en el Museo Británico presenta un enfoque revisionista sobre los saqueadores escandinavos cuyo nombre significa “pirata” en noruego antiguo.
Por medio de sus barcos, armas, artesanías, palabras y esqueletos, la muestra “Vikingos: vida y leyenda”, pretende demostrar cómo la energía y las ideas de los vikingos cambiaron el mapamundi.
“Eran un fenómeno global”, dijo el curador de la muestra, Gareth Williams, sobre los bucaneros barbados que se hicieron a la mar en el siglo IX para caerles a los aterrorizados monjes ingleses, aldeanos irlandeses y campesinos rusos. “Eran saqueadores, pero también comerciantes y artesanos y exploradores”. Por sobre todo eran navegantes y constructores de enormes buques que les permitieron cruzar el océano hasta llegar a Terranova. Al oeste navegaron los ríos de Rusia hasta el Mar Negro y el Asia central.
Los vikingos iniciaron una era que la exhibición llama eufemísticamente “interacción cultural”, aunque aclara que muchos de esos contactos eran “de una violencia sangrienta”.