VALENCIA, España (EFE).- Napoleón Bonaparte fue uno de los primeros coleccionistas de soldaditos de plomo, que comenzaron a fabricarse precisamente durante la Revolución Francesa y entretuvieron al hijo del emperador, propietario de algunas de las primeras miniaturas de la historia.
Dos de los soldaditos con los que jugaba Napoleón II han acabado enrolados en los ejércitos que Alejandro Noguera custodia en el museo Líber de Valencia, el más importante de España en este tipo de coleccionismo.
Estos dos ejemplares de Lucotte, el primer fabricante de soldaditos de plomo en tres dimensiones, fueron hallados sobre una manta en el "Mercado de las pulgas" de París por Noguera y su padre, grandes aficionados ambos a estas miniaturas.
En la base de las figuritas, el grabado de una "abejita" -insecto que preside el emblema imperial de Napoleón- delató el origen de los juguetes que, como conocerían después, pertenecieron a Napoleón II, el hijo del emperador francés.
El gobernante y militar francés fue uno de los primeros aficionados a estas miniaturas, de color y tamaños diferentes que continúan fabricándose hoy en día, con motivos actuales o históricos, destinadas a un circuito "muy restringido".
