Aunque no es una idea tan novedosa, la computación en nube o cloud computing se ha convertido en los últimos años en una tendencia que va en aumento.
Esta consiste en el uso de aplicaciones o servicios informáticos de un proveedor, a los que se puede acceder por internet desde cualquier parte del mundo.
Según el caso, puede implicar el almacenamiento virtual de información (storage computing); computación distribuida (grid) o el uso de soft- ware como servicio.
El profesor Armando Jipsion, director de Tecnología de la Información y Comunicaciones de la Universidad Tecnológica de Panamá (UTP), explica que en la actualidad hay ejemplos del uso de esta tecnología en aplicaciones como Google Apps y Microsoft Azure, “los cuales proporcionan acceso a software de ofimática sin necesidad de tenerlos instalados físicamente en la computadora”.
Google Apps, por ejemplo, incluye las aplicaciones Gmail (correo electrónico); Google Docs (para crear documentos, hojas de cálculo y presentaciones online) y Google Sites, (para crear y compartir un sitio web de grupo), entre otras.
La compañía IBM, que también ofrece varios servicios en la nube (como Blue Cloud), define esta tendencia como “un modelo de consumo y entrega de servicios de IT inspirado en los servicios de internet”.
Otros ejemplos son el servicio de almacenamiento Simple Storage Service (S3) de Amazon y el de respaldo de archivos online de Mozy.
“Existen otros tipos de aplicaciones, como BOINC (Berkeley Open Infrastructure for Network Computing), que utiliza la tecnología de cloud computing para formar una red que permita realizar cálculos científicos más rápidos, los cuales conllevan a una reducción en el tiempo de investigación, muchas veces reduciéndolos de años a meses”, agrega el profesor Jipsion, que menciona otros ejemplos como worldcommunitygrid.org y Malaria Control.
