Jaime Zárate, arquitecto del departamento técnico de la Dirección Nacional de Educación Artística se encargó de las reformas necesarias en los interiores del Instituto Superior de Bellas Artes.
Hasta la fecha se han realizado divisiones en el interior para crear aulas y salones de práctica con dimensiones según cada disciplina.
"Como el edificio data de 1912 requerirá de un mantenimiento permanente", enfatiza Zárate, quien añade que aún faltan espacios por trabajar.
Krishna Camarena, directora de educación artística, por su parte agrega que para este año lectivo que se inicia el lunes, se espera un incremento en la matrícula por la estructura con la que ahora cuenta la escuela.
Sandra Díaz, directora de la Escuela Nacional de Artes Plásticas, opina que "si bien el inmueble no reúne en su totalidad las necesidades de las artes plásticas, por lo menos cumple con brindar al estudiante una ubicación más conveniente".
"La escuela más beneficiada será la de teatro", comenta Eugenio Fernández, director de la Escuela Nacional de Teatro y Videografía. "Por años hemos carecido de un local fijo y en los últimos seis años hemos cambiado de local unas cinco veces", dice.
Cuenta Fernández que tener una sede les abrirá la perspectiva para que la comunidad conozca de sus cursos.
Otra ventaja es que el edificio cuenta con una sala auditorio que resulta oportuna para realizar actividades artísticas.


