LONDRES, Inglaterra. (DPA).- La hermosa e impertinente Elizabeth Bennet y el atractivo, pudiente y extravagante Mr. Darcy, protagonistas de "Orgullo y prejuicio", forman una de las parejas más conocidas de la literatura mundial.
El 28 de enero se cumplen 200 años de la publicación de la novela de la escritora británica Jane Austen, que salió a la venta en 1813. Dos siglos después, la historia de amor y odio y diálogos afilados no ha perdido su vigencia.
Tan sólo en Reino Unido cada año se compran 50 mil nuevos ejemplares de "Orgullo y prejuicio", a pesar de que los derechos de autor ya expiraron hace tiempo y la novela puede conseguirse gratis en Internet.
Además, prácticamente cada 10 años aparece una adaptación al cine de la historia o de los libros que han bebido de su influencia, sin ir más lejos incluso las peripecias de la treintañera "Bridget Jones".
"Pride and Prejudice" sigue siendo uno de los libros más leídos en lengua inglesa y uno de los favoritos en las encuestas.
El relato en sí es fiel a la época en que se escribió. En el encorsetado mundo de formalidades de la nobleza provincial inglesa, las cinco hijas de la familia Bennet intentan encontrar marido. Cuando el acaudalado Mr. Bingley llega junto a su amigo Mr. Darcy a una vecina casa señorial, comienza la caza de solteros.
El argumento transcurre entre convenciones sociales, apuros económicos, cuestiones morales, herencias y, como no, orgullo y prejuicios. Ya poco después de su aparición, la novela generó una división de opiniones.
Por un lado los lectores la adoraban. Pero durante décadas, críticos como Walter Scott o Charlotte Brontë la criticaron, asegurando que era conservadora y estrecha de miras. A día de hoy, algunos creen que está pasada de moda. Pero los seguidores de Austen advierten que no hay que dejarse engañar por la entretenida y superficial narración, ni considerarla sólo como una historia de amor.
