En la formación de nuevas palabras, nuestro idioma emplea diferentes recursos, entre ellos el de la composición.
Son comunes en el español de Panamá palabras como bienmesabe, rabiblanco, sabelotodo, biencuidado, boquisucio, lengüilargo, chupamedias, etc.
Los procedimientos incluyen la suma de palabras de diferentes categorías gramaticales, como verbo y sustantivo (limpiabotas, soplamoco, pelagatos, metemiedo, comesanto, cogenalga, rompegrupo), verbo y frase (bailalavara, sacalastrabas), verbo y adjetivo (tatequieto, vidajena) y otras combinaciones más.
Existe en la lengua una forma de composición que consiste en unir dos o más verbos, eliminando el nexo natural entre ellos (la i griega) y reemplazándolo por la i latina.
Ejemplos: correveidile (de correr, ir y decir), vaivén (de ir y venir), llevaitrae (forma del español de Cuba, de llevar y traer.
En Panamá es común en la lengua oral, y escrito aparece como “lleva y trae”: A ella le gusta el lleva y trae entre sus colegas.
Funcionan como formas compuestas, pero esta vez conservando cada palabra su escritura independiente (sin fusionarse), separadas por la i griega: tira y hala (Se formó el tira y hala), puja y repuja (Vamos a meternos en la puja y repuja), dimes y diretes (Empezaron los dimes y diretes), pisa y corre (Fui en un pisa y corre a una reunión de negocios).
La Academia dice: Las palabras compuestas tienen diferentes funciones y, en algunos casos, formas distintas de escritura, por lo que hay que prestar atención a su ortografía, sobre todo cuando algunas de estas grafías conservan la i griega o la permutan por i latina.