Aristóloga Especial para La Prensavivir+@prensa.comComo Hugo Chávez siga deschavetado (todo indica un 99% de posibilidad de esto, no obstante las pataletas de "Condi" Rice), nos vamos a tener que preparar para una nueva ola de inmigrantes, esta vez del país del café y petróleo.
Como cabeza de playa, hay un lugarcito de lo más simpático en Vía Argentina, al lado del Rincón Habanero, en la acera opuesta a El Trapiche y Manolo. Se llama Panadería La Brioche, y ofrecen lo que considero una ganga, especialmente después de soplarme la mitad de mi presupuesto mensual en el restaurante de la semana pasada: el desayuno criollo.
Por tres dólares, te dan una arepa venezolana, del tamaño de una hamburguesa de diez dólares, suavecita, de maíz blanco, asadita por fuera. Por supuesto, viene con frijoles negros, esparcidos con queso del país. Desafortunadamente, no tienen ese sabrosísimo queso venezolano, untuoso y semiácido, que tan bien complementa al poroto y la arepa. Además, trae una porción generosa de carne mechada, o en su defecto, pechuguita de pollo desmenuzada y condimentada en una salsita criolla atomatada, muy rica, y por si fuera poco, trae un huevo frito, con la yema al punto en que la pidas. Una de las mejores compras del pueblo.
Otro de los distintivos del sitio es la pizza, que hacen en planchas grandes de 17 dólares o porciones de 1.25, que no llegué a probar porque no había cuando visité el sitio. Para los que añoran Caracas, también tienen cachitos, esas michitas venezolanas rellenas con jamón, queso o ambos. Probé, recién salidito del horno (el pan siempre sabe recién salidito del horno, no viejo), un bizcocho de anís. Entre las ofertas dulces, también probé una marquesa de óreo, que es un dulce de nevera con galletas María; un cheesecake de moras que me produjo sensaciones mixtas: la masa y la costra estaban sabrosas, pero el topping de moras en cuestión era un engrudo sin gracias. No obstante, por 1.25, ¿qué esperas? También probé un tres leches bastante parco, o sea poco empalagoso. Definitivamente, no es para los que aman el dulce azucarado in extremis.
Volviendo a los platos de sal, en el desayuno también ofrecen omelettes. Pedimos una con todo: jamón, queso y hongos (de lata), bastante sabrosa, y mucho más barata que sus homólogas hoteleras, ya que sólo vale 2.25 dólares. Tienen emparedados en pan baguette, que también sale derechito del horno, y que compensa un poco por el magro relleno del emparedado de jamón con queso. El de atún sí trae un poquito más de relleno y es sabroso. Vienen, si lo deseas, con repollo, tomate y un poco de ketchup.
Una carencia que noté fue la de jugos frescos, aunque el café americano es muy sabroso, y el capuccino también. Creo que en resumen, lo que más me gustó fue el desayuno. El resto del menú es normalito, pero el pan y la arepa hacen que valga la pena, si no un viaje expreso, al menos una pasadita tempranera para un tentempié. Dixit.
FICHA TÉCNICA
• COMIDA: Buena
• SERVICIO: Expedito
• AMBIENTE: Cafetería
• PRECIO: Menos de $15 - $15-$25 - $25 en adelante
• RECOMENDADOS: Desayuno criollo ($3.00)
• RELACIÓN COSTO-CALIDAD: Omelette ($2.25)
• ACCESO A DISCAPACITADOS : Escalón
• FUMAR: Terraza
• HORARIO: Lunes a sábado, de 6:30 a.m. a 9:00 p.m. domingos, de 8:00 a.m. a 5:00 p.m
• DIRECCIÓN: Vía Argentina, diagonal a El Trapiche.
• TELÉFONO: 390-6366
• ACEPTAN: Efectivo
