El sábado 22 de agosto, la Asociación Pro-Niños Excepcionales de Panamá (APNEP), junto a la Escuela Experimental de Panamá, celebró su primera feria familiar. Una fiesta en la que niños, jóvenes y adultos con capacidades especiales junto a sus familias, profesores, amigos y patrocinadores se divirtieron en conjunto con juegos de integración, ventas de comida y artesanías, tómbolas de premios y baile típico.
A lo largo de 60 años de ejercicio, los alumnos han mejorado sus habilidades de comprensión, expresión oral y escrita, han aprendido a manejar algunas herramientas de las nuevas tecnologías y a participar en actividades culturales como la música y el folclore. Pero lo que buscan en realidad es generar un impacto positivo en la sociedad, que puedan llegar a desempeñarse profesionalmente en el país. Y para ello es de gran importancia la educación que reciben. Necesitan programas especiales en educación para que puedan adquirir un título especial en secundaria, y como objetivo a largo plazo, lograr que exista una universidad para las personas con síndrome de Down.
Como asegura la presidenta de la APNEP, Leyda Bedoya, “el motivo esta actividad es actualizar todos los programas educativos, la sala de informática necesita renovar el equipo, el mantenimiento de la escuela para mejorar constantemente nuestro funcionamiento y brindar lo mejor a nuestros alumnos”.
Desde su fundación en 1956, la APNEP es el resultado de la unión de un grupo de padres y profesores preocupados por la educación de niños, jóvenes y adultos con necesidades especiales para que puedan adquirir habilidades de adaptación al entorno en que se desenvuelvan. Así, la Escuela Experimental ha logrado progresivamente, mediante el apoyo de familiares, voluntarios y donaciones, mejorar las infraestructuras y servicios necesarios para brindar la educación y terapias idóneas a sus alumnos: gimnasio, taller ocupacional, piscina, hogar de día y el comedor, entre otros. Pero las necesidades son diarias y la realización de iniciativas como la feria familar es un llamado a la sociedad para que sepamos que están ahí y levantan la mano pidiendo apoyo.
La Feria Familiar de la APNEP fue un evento en el que se demostró, una vez más, que la inclusión social es un camino de doble vía entre la comunidad y la escuela, que permitirá que los alumnos con habilidades especiales puedan tener la oportunidad de desarrollarse en la sociedad panameña.
