Las motos y sus aficionados son cada vez más vistos en las calles panameñas. Nuevos modelos, accesorios y personajes del motor de dos ruedas provocan comentarios de sorpresa y emoción al verlos pasar. En Panamá existen varios clubes de motos que están organizados y hacen diversas actividades para tener momentos de adrenalina y diversión.
Club Harley Davidson
Arturo Del Busto, miembro de este club, detalla que este se fundó en Panamá en 1999 y cuenta con 50 miembros inscritos y activos. Según del Busto, el único requisito para entrar en este club es “que tenga un motor con especificaciones Harley Davidson y un pago anual de 200 dólares”.
Para él es un club de amigos y sus familias.
El punto de encuentro y sede del club es Bikers Café y los martes en los famosos “Bikers nights” en Hooters.
“El típico paseo al Causeway nunca falla cuando hace una buena noche de luna llena”, además realizan un paseo al que llaman “Puente a puente”, en el que salen por el Puente de las Américas y regresan por el Puente Centenario o viceversa. Sin embargo, uno de los paseos más esperados es el encuentro Harley Davidson en Costa Rica.
“Lo que para otras personas resulta en un gran estrés, para mí es un sentimiento de libertad y relax”. Su moto es una Crossbones 2008 y como buen aficionado, su hobby es arreglar las motos y según cuenta, alguien siempre se enamora de esta y se la terminan comprando, aunque cree que en estos momentos tiene su moto soñada.
Club APM
Otro de los grupos de motos es la Asociación Panameña de Motociclismo APM, fundada en 1984, con 85 miembros inscritos actualmente.
Carlos Mata, uno de sus miembros, quien posee una moto Honda CBR 1000 RR 2005, detalla que para ingresar deberá ser recomendado por dos miembros, completar el formulario, cumplir con lo dispuesto en el estatuto y tener una moto no menor de 500cc.
Además de los paseos los domingos, realizan cuatro giras al interior del país por año y al menos un viaje internacional anualmente, a Costa Rica, Nicaragua o México.
Para Mata, el motociclismo no es para todo el mundo; se requiere de cierto nivel de pericia, disciplina y autodominio, advierte. “Pero el verdadero motociclista lo lleva en la sangre. La moto es la fiel compañera, motivo de orgullo, fuente de una gran sensación de libertad, de contacto con la naturaleza en una forma única y diferente”.
Panamá Moto Club
Este grupo, con un año de fundación, cuenta con 18 miembros activos. Uno de ellos, Víctor Hugo Piedrahíta, indica que para pertenecer al club se debe tener cualquier moto en buenas condiciones. Todas son permitidas siempre que cumplan las normas y reglamentos. Este grupo suele realizar paseos nocturnos por la ciudad y paseos a las afueras y playas.
Para Piedrahíta, quien tiene una Cruiser de 250 cc, las motos le brindan una sensación de libertad y paz. “No hay nada más relajante y estimulante a la vez que sentir la brisa en tu rostro cuando manejas, ya sea en un día soleado o la lluvia cuando golpea tu rostro”. Para él se ve el paisaje desde una perspectiva diferente que cuando se viaja en auto, “encerrado en cristales y ajeno a todo el mundo exterior. En resumidas palabras, montar en moto te hace sentir vivo”, detalla.
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