Toda una maraña de hechos violentos envueltos por la sangre, el dolor, el miedo, el suspenso, propios de la llamada novela negra enmarcan las erizantes obras del joven abogado y escritor Ramón Francisco Jurado.
Al igual que Dashiel Hammett y Raymond Chandler, padres de este género, este chico de 25 años se ve seducido por el simple arte de matar, por crear ambientes oscuros donde el bien y el mal son poco descifrables, y los supuestos héroes van en busca de un atisbo que aclare la verdad.
En entrevista con La Prensa, Jurado explicó que La Niebla relata la historia de Sabrina Saavedra, una investigadora privada que, mientras espiaba a su objetivo —un periodista de la localidad— con su amante, presencia como ambos son asesinados por un grupo de policías. Luego del hecho de sangre, esta osada detective irrumpe en la escena del crimen y logra escuchar la última palabra que una de las víctimas logra susurrar "la niebla".
Esta palabra desata una serie de interrogantes que revelan una conspiración que tendrá que ser resuelta por Sabrina antes que algo funesto pase en la última semana del año 1999.
¿Por qué los mataron? ¿Quienes están involucrados? ¿Qué pasará al finalizar el año?, estas preguntas sólo podrán ser saciadas por el lector que lea hasta donde están los tres puntos suspensivos, en la página 240 de la obra.
Habrá más
Para los que queden atraídos por el personaje de Sabrina, Jurado adelantó que en el futuro publicará más de este material, ya que su sueño es que esta figura sea la protagonista de varias obras, de las cuales ya tiene varios cuentos y una novela en manuscritos.
La Mirada Siniestra
Esta novela, que empezó a trabajar desde sus 19 años, fue publicada en el 2002 y narra la macabra historia de un asesino en serie conocido como "El fraile" que mata en nombre de la religión, pero es atrapado y llega a cumplir 20 años de condena en el centro penitenciario de la isla de Coiba. No obstante, su libertad coincide con una ola de asesinatos que lo colocan a él, como el sospechoso principal.
Preparación
Cuando se sienta a escribir, Jurado intenta tener la escena clara en su mente, pero antes, estudia algunos perfiles de personas que se ajusten a sus requerimientos.

