La artista Lezlie Milson muestra algunos de sus trabajos en madera en la sala de esculturas de la galería Mateo Sariel.
Milson, nacida en Milwaukee, ha desarrollado en Panamá su carrera artística en pintura y escultura con diversas exposiciones.
Comenzó forrando sus lienzos sobre la madera para darle una textura y superficie diferente. Más tarde se dio cuenta de la belleza de la madera por sí sola para trabajar directamente con ella.
Para Milson, la madera "es un producto orgánico bello". "Me encanta que Panamá está llena de belleza, y vivir aquí con cosas bonitas me inspira".
La artista se considera una recolectora y rescatista de la madera. "Me encanta la madera, me atrae la forma, las vetas de la madera, poder manipularla y formar un lienzo", expresa Milson, quien demuestra la fascinación por el estado liso y natural de las maderas, como el níspero (muy difícil de abrirle huecos).
La artista comenta que al inicio solo iba donde vendían madera y buscaba los restos de los cortes de muebles y pedía cortes, pero, poco a poco, se fue involucrando, al punto que realiza los cortes y tiene un contacto más directo desde el comienzo del proceso de creación.
Enamorada de las vetas de la madera, ya fabrica su propio tinte para incorporar colores.
Poco a poco ha evolucionado su trabajo, por un período sus colores eran oscuros, negros, marrones para representar el dolor por los atentados del 11 de septiembre en Estados Unidos y el atentado en Madrid, España. Luego pasó al rojo sangre hasta que fue integrando otros colores.
Apasionada por el rojo y el naranja, comenta: "no sé si es por la influencia en mi niñez por ser pelirroja".
Algunas de sus obras son combinadas con piedras, como turquesa y lapislázuli.
Al trabajar en las artes plásticas se labora en el inconsciente, no sé lo que voy a hacer próximamente, es la madera que me habla de lo que tengo que hacer.
