Chiriquí, Herrera y Veraguas son algunas de las provincias más visitadas por los panameños durante esta Semana Santa, por las alternativas que ofrecen tanto en materia religiosa como de distracción familiar.
Por ejemplo, en Pesé (Herrera), después de 54 años la "Semana Santa en vivo" es un espectáculo religioso al que acuden no solamente los lugareños, sino católicos de otras regiones del país.
Mientras que el turismo religioso en la provincia de Chiriquí se concentra en el distrito de Alanje, en donde miles de creyentes acuden a hacerle ofrendas al milagroso Cristo en su sepultura.
LA TRINIDAD
En Atalaya (Veraguas), la quema del Judas constituye uno de los atractivos de la provincia. El muñeco, que representa a Judas antes de ser lanzado desde la torre de la iglesia del pueblo, es amarrado a un cable y es encendido, para luego ser devorado por las llamas en cuestión de minutos.
Durante este feriado, opciones no faltarán para que visite diferentes regiones del país, donde un grupo de personas conserva y difunde las diferentes tradiciones del panameño, como por ejemplo en la comunidad de La Trinidad del corregimiento de Las Huacas de Río de Jesús (Veraguas), en donde se desarrolla una movilización masiva de creyentes que peregrinan hasta el "árbol de granadillo", al que le acreditan poderes milagrosos.
Tradicionalmente los fieles de todas las partes del país llegan y le encienden velas, le dan gracias y piden por curaciones personales o para familiares y amigos.
Los devotos de esta tradición afirman que la flor del árbol, que abrió ayer Jueves Santo en la noche, se introduce en alcohol y se utiliza como un ungüento milagroso que cura los dolores.
Pero no todo son procesiones y visitas a sitios santos, también hay tiempo para probar los platillos regionales, como en Querevalo (Chiriquí), donde Nivia Envida Aparicio prepara el maíz con manteca para hacer los panecitos. En su repertorio están los suspiros hechos con maicena, las cocadas con pepitas de marañón, los huevitos de leche y el gingerbread.
(Con información de Flor Bocharel, Ney Castillo y Vielka Corro).






