Marilyn Fernández tuvo un percance hace unos días en un cine de la localidad. Fue con su sobrino de 15 años a ver una película cuyo contenido resultó ”inapropiado”.
¿Quiénes elaboran las categorías de las películas y en qué se basan?, es la interrogante que le quedó a Fernández luego de la experiencia.
Miguel Joseph, presidente de la Asociación de Distribuidores de Películas (ADP), explica que antes la clasificación de las películas era hecha por la Junta de Censura, pero una vez fue derogada, las distribuidoras de películas, al igual que el resto de empresas relacionadas con espectáculos, quedaron con el compromiso de autorregularse.
“Desde entonces cada distribuidora recibe sus películas, las ven y les dan una clasificación según su contenido, para luego enviarlas a los cines”, dice.
Sin embargo, relata Joseph, a mediados de 2005 el Ministerio de Gobierno y Justicia y el Ministerio de Desarrollo Social se reunieron con todas las distribuidoras de la ADP (Universal Pictures, Sony Pictures, Warner Bros. Pictures, Paramount Pictures, New Line Cinema, Walt Disney Studios y 20th Century Fox) para establecer un acuerdo de autorregulación.
Joseph indica que el acuerdo fue firmado en marzo pasado y consta de cuatro nuevas categorías principales: A, B, C, D (ver ilustración) y una quinta (E) que agrupa a las producciones pornográficas, pero que no es tan necesaria porque los cines, a excepción de los que están enfocados en esa índole, no colocan material pornográfico en sus carteleras.
“Estas categorías no son leyes ni obligaciones, solo son recomendaciones, ya que el padre de familia es quien decide si su hijo puede ver o no una película. Nadie se lo puede impedir. En cambio, si el menor de edad va solo al cine, entonces es deber del cine no permitirle la entrada a una película no recomendada para su edad”, recalca Joseph.
Con respecto al caso de Fernández, Joseph asegura que en ocasiones la distribuidora envía la recomendación y el cine coloca otra. “Lo he constatado, dan a conocer una categoría errada y tal vez por eso se dan esos casos”.
Sin embargo, voceros de varios cines locales (Cinemark, Cinépolis y Xtreme Planet) indican que siempre colocan claramente en las taquillas las categorías que reciben de los distribuidores y les hacen la advertencia a los adultos cuando vienen con niños. “Cumplimos con anunciar las clasificaciones, pero hay padres que quieren meter a sus hijos a una película no recomendada y nosotros no podemos evitarlo, porque no hay una ley que lo prohíba”, coinciden.
Joseph añade que en los próximos meses se hará una campaña para dar a conocer las nuevas recomendaciones. “Creamos logos para cada categoría (ver ilustración) y se colocarán en afiches y en las carteleras de los periódicos”.

