Una invocación a la naturaleza panameña le da vida a “La magia de la forma y el color”, una muestra colectiva de seis mujeres y un varón que integran el grupo MEYLEM, que debe su nombre a las iniciales de sus pioneras.
María Siu, Elba Echevers, Yunia Benítez, Luzmila Domínguez, Lilia Margarita Pérez, Carlota Marisín Beiberach y Aristides Villarreal exhibirán la muestra hasta el 27 de noviembre en la casa matriz del Banco Nacional.
Según Beiberach, en la exposición el abstracto, “el color sin formas definidas”, fue una de las técnicas con las que se plasmaron algunas obras. Añade que varios exaltaron su mensaje con formas geométricas. “Hay muchos rectángulos y cuadrados con profundidad”.
Óleo sobre tela fue otra técnica empleada, en donde los colores cálidos protagonizaron casi todas las 20 obras que conforman la muestra, indica.
EXPRESIÓN VITAL
Beiberach se apoya en el dibujo de pájaros y vegetación para pedir “que se conserve la ecología”.
Flores como la anémona y un platanal, de la autoría de la artista María Siu, forman parte de las pinturas de “La magia de la forma y el color”. “El amor a la naturaleza y a las cosas bonitas que Dios nos ha dado” es lo que pretende transmitir a través de sus pinturas constituidas a partir de colores “vibrantes”, cita.
Por medio de los abstractos, Pérez intenta representar lo que ha experimentado en ese instante. Confiesa que su sentir lo plasma en una forma que tal vez “no todo el mundo entiende”.
Aclara que la obra Rumbo al sol la realizó “en un minuto en que tenía ganas de desaparecer. ¡Tenía ganas de agarrar un cohete e irme a la Luna!”, expresa.
La artista piensa que después de una tormenta siempre llega la tranquilidad.
En tal sentido, manifiesta que creó su cuadro Serenidad, donde plasma a un lago, una obra que define como “muy calmada y sutil”.
