La artista puertorriqueña Olga Tañón demostró por qué es la "mujer de fuego", apodo que se ganó en 1993 con el lanzamiento de su segundo álbum del mismo nombre.
El jueves dio un concierto de dos horas en el Figali Convention Center, donde no había puestos vacíos.
Tañón arrancó su presentación con el éxito "Desde que llegaste tú", de su útimo disco, Una nueva mujer(2005).
Luego "con el ‘pelmiso’ de Don Omar y Daddy Yankee", cantó Cuando tú no estás, porque ella también se autoproclamó como "la reina del reggaetón", dejándose llevar por el ritmo del bajo con el que se sacudió como una bailarina de las que aparecen en los videos del género.
Al terminar el tema se dirigió por primera vez a sus fanáticos, no sin antes exigirle al lumino-técnico: "pléndeme las luces que a mí me gusta ver a mi público".
"Hola Panamá (...) Cómo están, cómo se sienten", fueron las primeras palabras de Olga esa noche, una que aprovecharía como explicó más tarde, para recordar los pinitos de su carrera artística, que precisamente hizo en este país hace 21 años con varias presentaciones en los carnavales de la Vía España.
"Me puse a contar y me di cuenta de que tenía como 150 canciones para ustedes, así que mejor sólo canto un pedacito de cada una", dijo la intérprete boricua antes de empezar un popurrí con temas merengueros como "Qué se vaya", "Ya me cansé" y "Serpiente mala", flamencos como "Eterno amor secreto", y de balada como "Sin ti no puedo vivir".
En la pausa hecha a mitad del concierto Tañón no se bajó del escenario. Invitó a la tarima a una fanática, la atleta panameña de Olimpiadas Especiales, Nitsedia Galves, para regalarle unas sandalias negras.
"En mi primera presentación en Panamá un viejito me regaló unos zapatitos, desde entonces tengo la costumbre de dejar mis zapatos aquí cada vez que vengo", explicó la artista mientras se calzaba unas zapatillas.
Luego vino la tanda de salsa con un breve homenaje a Celia Cruz. Tañon cantó Bugalú, La vida es un carnaval y La Negra tiente tumbao.
Después del "azúcar" la boricua cantó a capella una ranchera inédita "Mi rechazo", que presentará junto a Marco Antonio Solís en su próximo disco.
Entonces, para cerrar cantó los temas más esperados Muchacho malo, Es mentiroso y Bandolero.
La intérprete de 39 años de edad cantó, bailó, brincó y se meneó desde que pisó el escenario a las 9:40 p.m. hasta las 11:35 p.m., cuando bañada en sudor, agitada y muerta de la risa se tuvo que despedir del público, "porque ya no estoy para estas cosas", bromeó mientras jorobada se sobaba la espalda, justo antes de levantar los brazos con alegría y pedir al público que hiciera lo mismo.
