Con 50 campanadas repicadas en su mansión de Finca Vigía, en La Habana, se rindió homenaje al escritor estadounidense Ernest Hemingway en el cincuentenario de su muerte.
Viejos pescadores y amigos y estudiosos de su obra asistieron al acto celebrado en el Parque Hemingway de Cojímar, donde depositaron una ofrenda floral junto al busto del escritor, y a la ceremonia realizada poco después en Finca Vigía.
Cojímar es un pueblo de pescadores ubicado a 22 kilómetros de La Habana, donde el autor de El viejo y el mar atracaba su yate “Pilar”, que hoy se conserva en el jardín de Finca Vigía.
“Hemingway era un hombre encantador y afable con toda la gente de Cojímar”, recordó Blanca Fuentes, hija de Gregorio Fuentes, patrón del “Pilar”, fallecido en enero de 2003.
Salvador Wood, un conocido actor cubano natural de Cojímar, recordó que los pescadores del pueblo aportaron planchas de sus barcos para reunir el bronce necesario para la elaboración del busto del escritor en 1962.
El autor de Por quién doblan las campanas se suicidó el 2 de julio de 1961 de un tiro en la boca.