Luego de una década alejado de las artes plásticas por motivos personales, el artista panameño Octavio Durán Herrera decidió retomar su relación con la pintura y lanzarse a nuevos estilos y horizontes temáticos.
Esta nueva etapa es protagonizada por un aluvión de dibujos con motivos costumbristas y ecológicos, describe Durán.
En ese sentido, da prioridad a la expresión de los componentes de la identidad nacional, realzando con el contraste y viveza del color los matices de los paisajes panameños, incidiendo en los elementos propios de la cultura precolombina y aborigen de Panamá , que combina con las huacas para hacer bodegones.
Durán Herrera explica que volvió al pincel con la idea de dejar un legado a la cultura nacional.
Una de sus últimas exposiciones se remonta a 1998 y se tituló “Tributo a la patria”. Esa muestra fue en conjunto con otros artistas como Luis Aguilar Ponce, Juan Sanjur y Chafil Cheucarama.
Aún dedicándose profesionalmente a las artes publicitarias –desde una época en la que todo el trabajo se realizaba a mano–, nunca dejó de lado su pasión artística, formando parte de diversas muestras en escenarios como el Ministerio de Educación o el Instituto Panameño de Arte, a finales de la década de 1980.
También dejó su huella en murales como “Los héroes anónimos”, en el vestíbulo de la extinta Editora ERSA; y “Resultado del colonialismo”, en el Centro de Obreros de Panamá, otorgando un nuevo espacio al color en su arte. Asimismo, está planeando volver a participar en alguna exposición.

