El Parque Nacional de Coiba forma parte del Corredor Marino Mesoamericano junto con las Islas Galápagos en Ecuador, Gorgona y Malpelo en Colombia e Isla del Coco en Costa Rica.
Es la isla más grande de Panamá y constituye una reserva de vida silvestre llena de selvas tropicales circundada de un arrecife de coral del Pacífico Oriental de 17 kilómetros cuadrados, conteniendo la presencia de numerosas especies amenazadas, entre ellas, tortugas y mamíferos marinos, adicional a una rica y variada ictiofauna.
Además, diversos estudios científicos han identificado en el sitio mil 45 especies de plantas vasculares, 224 especies de vertebrados terrestres y más de dos mil especies marinas
Por esto, es que se decidió instalar la estación científica en esa zona, señala, Rubén Berrocal, secretario Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación, con el fin de brindar oportunidades para las investigaciones científicas, con énfasis en la conservación y manejo de especies endémicas, amenazadas o en vías de extinción.
El convenio entre la Secretaría Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (Senacyt) y la Autoridad Nacional del Ambiente (Anam) es por un período de cinco años. Durante este tiempo se debe construir, equipar y poner en funcionamiento la estación científica, dice Berrocal.
No obstante, Jessica Young, gerente de Incidencia Política de Fundación MarViva, indica que en el Plan de Manejo, punto 11.2, se estableció que en un año se debe diseñar y construir la estación científica, teniendo como prioridad la identificación del lugar donde se construirá, así como la logística de funcionamiento.
Cada una de las instalaciones que se construya en el lugar deben ser de bajo impacto para el ecoturismo, la investigación científica o para su manejo operativo, dice Jessica Young.
