El cordero es figura central de las celebraciones más importantes de las tres religiones monoteístas, y en él se conjuga el renacimiento anual de la tierra, la primavera, a la par del renacimiento de Cristo.
El festival cristiano tiene sus raíces en la fiesta judía del Pesaj, que conmemora la liberación de Israel del cautiverio egipcio, el que la Iglesia cristiana reinterpreta tras la muerte de Jesucristo en la época de Pesaj en el año 30 D. C. y su resurrección al tercer día.
Los primeros cristianos guardaban la Pascua durante las mismas fechas de Pesaj, pero en el siglo IV D. C. la fiesta se separó de la celebración judía y eventualmente el Viernes Santo adquirió mayor importancia, y se comenzó a conmemorar la muerte y resurrección como evento separado, y el Domingo de Gloria se fijó en el primer domingo tras la luna nueva posterior al 21 de marzo.
Las iglesias ortodoxas orientales, no obstante, siguen el calendario Juliano (los católicos y protestantes siguen el Gregoriano) por lo que su celebración generalmente cae varias semanas después de la Pascua occidental.
Y finalmente, el cordero también es sumamente importante para la fiesta islámica de Eid-el-Kurban (décimo día del último mes del año mahometano, en conmemoración del sacrificio de Abraham), en que las familias en posición de hacerlo sacrifican un cordero, lo asan en un rostizador y lo distribuyen a los pobres (Roden, Claudia, A book of Middle Eastern Food).
Hoy en día en Panamá se importa cordero de muchas fuentes, pero la principal parece ser Nueva Zelanda. El cordero es carne de oveja (Ovis aries) joven; biológicamente, se puede decir que se transforma en carnero cuando le nace su primer par de dientes permanentes; antes de esto, entre más joven el cordero, más codiciado (en especial el lechal, que se alimenta únicamente de leche materna), y su carne es sumamente pálida y de delicadísimo sabor. Entre más edad alcanza el animal, más fuerte el sabor de su carne.
En los establecimientos de alta gastronomía del patio (1985, Bodegón, Viso, etc.), ofrecen las chuletitas, mientras que los establecimientos "étnicos" (hindúes, mesorientales) ofrecen también otros cortes. La pierna de cordero es muy popular entre quienes disfrutan de cocinar en casa, ya que además de rendir más, se considera un plato elegante (ver Recetario).

