Situada a orillas del río Tormes, Salamanca ha adquirido una importancia fundamental tanto por su legado histórico como por su capacidad de absorber el interés de los estudiantes extranjeros que llegan a ella para conocer el idioma y, al mismo tiempo, vivir una época de esparcimiento no exenta de acontecimientos artísticos y culturales.
La ciudad castellana se ha convertido en un centro que, además de su oferta cultural, muestra su cara más amable con sus centros de ocio, entre ellos los nocturnos, a los que acuden los estudiantes. Son populares las noches salmantinas que se transforman en hervidero de bullicio y diversión.
Cada año, miles de estudiantes, cerca de 30 mil, eligen Salamanca para aprender español, lo que hace de esta ciudad uno de los referentes más importantes del turismo idiomático.
