BONDADOSO. Hasta los mas ignotos conocedores de razas caninas, saben de este es un “gran perro” en todos los sentidos, desde su tamaño hasta su conocida bondad con los humanos y disposición para la ayuda en el salvataje.
Más conocido por su barril colgado en el cuello en el que transportaba el licor para reanimar a las personas a las que brindaba sus servicios, el San Bernardo es considerado “el bonachón” de los canes, pero ¡cuidado!, su bondad termina donde comienza la protección de los suyos; puede convertirse en un feroz enemigo que, debido a su porte, fuerza y carácter, se torna imparable ante una agresión.
Su origen es suizo y es el perro nacional de este país, remontándose su aparición a la década de 1650 aproximadamente, donde en un sinnumero de hazañas se le hace partícipe estrella, sobre todo en lo que se refería a las vidas recuperadas por ellos en los pasos de montañas nevadas y ante espesas neblinas.
Incluso, el ejército de Napoleón Bonaparte a través de sus relatos boca a boca, ha difundido la fama de este gran perro por toda Europa, haciendo crecer su popularidad vertiginosamente.
Existen dos variedades de esta raza, la de pelo corto y la de pelo largo, su color es de base blanco, pero se aceptan manchas de diferentes colores, el tamaño es de 70 cm mínimo de la cruz al piso para los machos.
Y siendo un ejemplar que primordialmente destaca por su bondad, todo signo de agresividad será descalificatorio en cuanto a los parámetros a ser juzgados en las exposiciones caninas.
Debido a su contextura, no es aconsejable tenerlos en climas calurosos, ya que no sólo es perjudicial para su salud, sino que ellos realmente disfrutan del frío como entorno ideal. A pesar esto, los podemos encontrar en varios países de Suramérica donde incluso se los cría.

