La obesidad es una especie de fantasma que está haciendo de las suyas.
En Estados Unidos, uno de cada tres niños padece obesidad (es decir, que tiene un índice de masa corporal mayor de 30, cuando lo normal sería 18.5 - 24.9).
Esta condición se ha triplicado en las últimas tres décadas, según el Centro Nacional para la Prevención de Enfermedades Crónicas y Promoción de la Salud de EU.
Con miras a sembrar en la conciencia infantil la semilla de la buena nutrición, desde febrero del año pasado la organización Olivewood Gardens and Learning Center opera en San Diego, California (EU), para que los niños usen sus manos para sembrar, cortar, cocinar y comer verduras y frutas cultivadas por ellos mismos.
Olivos, manzanas, fresas, brócolis, coliflores, berenjenas y pepinos son algunos de los frutos con los que los niños –y también los padres que se animen– interactúan.
La aventura se resume en una frase, señala Amy Carstensen, su directora ejecutiva: “siempre decimos que los niños, una vez aquí, van a tocar la tierra, y luego van a llevarse la comida a su boca. Si no han hecho eso, no han completado su visita en Olivewood”.
