“Equivocarse no es sinónimo de experiencia”, dice un refrán popular que cobra relevancia a la hora de aprender medicina. Desde siempre, los estudiantes de medicina adquirían sus destrezas mirando, copiando y operando pacientes, pero esta técnica empieza a ser reemplazada con la simulación virtual.
Es que actualmente existe una tendencia en el mundo a complementar el aprendizaje de los estudiantes con herramientas y tecnología que simulen situaciones reales.
Por esto, la Universidad Latinoamericana de Ciencia y Tecnología (Ulacit) inauguró el Hospital de Simulación para mejorar la enseñanza de los futuros profesionales de la salud.
Según Fernando Gracia, director de la Escuela de Medicina de la Ulacit, la simulación como método de educación permite al estudiante obtener más destrezas y habilidades.
Este nuevo sistema de enseñanza faculta a los estudiantes a realizar en los simuladores punciones venosas, colocación de venoclisis, técnicas para colocar tubos nasogástricos, sondas urinarias, exámenes rectales, partos, manejo de recién nacido, entre otras técnicas.
Gracia señala que la simulación deja a los estudiantes aprender de una forma más real, sin necesidad de practicar en personas cuando aún no se cuenta con la experiencia.
Además, permite a los futuros profesionales establecer el contacto temprano con los aspectos médicos, crea confianza al estudiante y disminuye significativamente los errores humanos en la atención de las ciencias médicas, puntualiza Gracia.
El doctor Edwin Villabolos, coordinador académico de la Escuela de Medicina, señala que este hospital ofrece herramientas como laboratorios multifuncionales para la química, física y biología; consultorios simulados para examinar, hacer diagnósticos y establecer terapias médicas; salas de cuidados intensivos simulados, áreas de discusión metodológica, entre otras.
Sin embargo, Gracia y Villalobos reconocen que la simulación médica es un complemento a los estudios tradicionales de medicina, pero de ninguna forma puede sustituir la experiencia que se adquiere con la realidad.
Es el segundo hospital simulado instalado en Panamá por una universidad privada. El otro está en la Universidad Latina.
