Al panameño le gustan las porciones grandes. Así piensan los que se dedican a la gastronomía en Panamá.
La Aristóloga de La Prensa, que desde hace casi siete años visita restaurantes para reseñarlos en el periódico, opina que los nacionales están acostumbrados a comer arroz, carne, porotos y tajada, o un emparedado con papas o patacones. Siempre en grandes cantidades.
Los restaurantes sirven ahora porciones más grandes, y la capacidad gástrica va aumentando, explica la nutricionista Fanny de Cardoze. Mientras más se coma más se agranda el músculo del estómago.
El cuerpo se acostumbra a grandes cantidades, y cada vez necesita mayores porciones para quedar satisfecho.
Cardoze piensa que ahora se come más gracias a las ofertas que hay en los restaurantes, sobre todo en los que venden comida rápida, donde ofrecen aumentar las porciones -sobre todo las papas fritas y las sodas- por unos centavos más.
"Algunas personas no son de comer mucho, pero lo hacen porque ya lo pagaron o porque estaba barato", manifiesta la especialista.
Para consumir menos calorías en los restaurantes Cardoze recomienda pedir agua y no soda, dejar el pan y masticar lo que se come para evitar malestares y gases.
Vea El plato se queda chico
