Una iniciativa para prohibir el ingrediente principal en la sopa de aleta de tiburón (un manjar chino) ha suscitado controversia en San Francisco, donde un tercio de la población es de origen asiático y es asiento del barrio chino más antiguo en Estados Unidos (EU).
El proyecto de ley impulsado en el Congreso local pretende que se prohíba la venta, distribución y posesión de aletas de tiburón. Las leyes estatal y federal prohíben la explotación de las aletas de tiburón en aguas de EU pero no abarcan la importación del producto.
Los partidarios de la iniciativa consideran el cercenamiento de las aletas de tiburón como una actividad cruel y una amenaza al ecosistema de los océanos.
Según defensores de los animales, unos 73 millones de tiburones son sacrificados cada año principalmente para hacer sopa de aleta de tiburón, que a menudo se sirve en banquetes y puede rebasar los 80 dólares el tazón.
“La caída de las poblaciones de tiburón debido a la captura excesiva es un problema de conservación de interés global, y la demanda de aletas propicia la pesca excesiva de esos animales'', dijo Mike Sutton, director del Centro para el Futuro de los Océanos en el Acuario de Monterey Bay.
El cocinero Alex Ong, del restaurante Beterlnut (San Francisco), dijo que el caldo en la sopa de aleta de tiburón es lo que más aporta al sabor, y las aletas podrían sustituirse con otras especies, incluso con comida moldeada hecha de almidón.
Sin embargo, los críticos de la iniciativa de ley afirman que el consumo de aletas de tiburón es una tradición cultural profunda.
