Steinbock’s

El apanado de este lugar es impecable, ‘einwandfreie’, ‘flawless’... como lo quieras decir.

Steinbock’s
Steinbock’s

Para robar un término de los ingleses, cuyos pubs han mejorado notablemente su oferta gastronómica, Steinbock’s es un excelente gastropub. Comenzamos con una sopa de gulash, excelente caldo con trocitos de carne, papas, etc., buena contextura, pero demasiada páprika, que no dejaba sentir las otras capas de sabores; el tradicional Camembert apanado con conservas de fruta, A1; chorizos surtidos de la casa, que no tenían perdedero, y un detour a otras latitudes: una ensalada simple de tomates, pepinos, lechuga, queso feta y aderezo cremoso, exquisita. Pero el ¡wao! lo sacaron unos tomates apanados, rociados de parmesano rallado.

Y es que hay que hacer una salvedad: el apanado de Steinbock’s es impecable, einwandfreie, flawless, como lo quieras decir.

El menú es kilométrico, pero nos fuimos a los platos fuertes tradicionales: un emincé Zurich, trozos de filete en una salsa cremosa y gloriosa, acompañado de un rösti fabuloso: tortilla de papas ralladas, crocantes por fuera y tiernitas y jugosas por dentro. ¡Otro wao!

El plato de sauerbraten de la Recluta de Turno también me encantó y encontré esta carne de res, que se cocina en una salsa de vino tinto que casi llega a vinagre, mucho menos ácido que el que me comí hace 10 años. Viene con rotkohl, o sea col colorada, que vino con un toquecito de clavito delicioso; también trae papas salteadas, absolutamente divinas.

Y el jaegerschnitzel, o cerdo apanado a la cazadora, fue un pedazón divino de puerco magro, tierno, bañado en una salsa cremosa con champiñones, que me sacaron más de un suspiro. También trae las consabidas papas. De gula pedimos un plato de spaetzle, fideos rústicos hechos en casa, gratinados con champiñones, cebollas caramelizadas y queso.

Probamos tres postres: un apfelstrudel de texto, con sus manzanas y masa caramelizada, orgullo de cualquiera hausfrau que se precie; un Selva Negra, que era más triquitraqui que cohete, y el Kaiserschmarn: un revoltijo de masa con almendras y manzana, espolvoreado con azúcar en polvo y servido con compotas de frutas, que dejó al Selva Negra comiendo polvo. Dixit.


LAS MÁS LEÍDAS

  • Estudio identifica a Darién como epicentro del virus Oropouche en Centroamérica. Leer más
  • La pandemia como excusa: cheques sin justificación, obras fantasma; adónde se fue la plata de la descentralización. Leer más
  • Comisión de Educación pide a Lucy Molinar aclarar creación de nuevas universidades. Leer más
  • El Minsa hace compras a empresa que estuvo vinculada al ministro Fernando Boyd. Leer más
  • Coneaupa rechaza creación de universidad por falta de infraestructura adecuada. Leer más
  • ¿Por qué Kadir Barría no seguirá con la Selección de Panamá en Toronto?. Leer más
  • El último presupuesto de la rectora de la Unachi: solicita $118.8 millones para 2027. Leer más