PERIODISTA Y ESCRITORA, TIENE 67 AñOS

La bielorrusa Svetlana Alexievich gana el Premio Nobel de Literatura

La bielorrusa Svetlana Alexievich gana el Premio Nobel de Literatura
La bielorrusa Svetlana Alexievich gana el Premio Nobel de Literatura

La escritora bielorrusa Svetlana Alexievich, galardonada hoy con el Premio Nobel de Literatura 2015, es una maestra del reportaje literario, género con el que relata con toda su crudeza el fracaso de la utopía soviética.



“El hombre soviético no ha desaparecido. Es una mezcla de cárcel y guardería. No toma decisiones y simplemente está a la espera del reparto. Para esa clase de hombre la libertad es tener veinte clases de embutido para elegir”, dijo a Efe al recibir el Premio de la Paz de los Libreros Alemanes (2013).



A la imagen y semejanza de una arqueóloga, Alexievich se sumerge con la ayuda de cientos de entrevistas en los acontecimientos más traumáticos que han marcado la vida del homo sovieticus como la Segunda Guerra Mundial, la Guerra de Afganistán, la catástrofe de Chernóbil y la desintegración de la URSS.



Alexievich no se queda anclada en el pasado, sino que documenta de manera muy crítica el derrotero que han tomado desde 1991 países como Rusia, a cuyo presidente, Vladimir Putin, acusa de llevar a su país al medievo con su “culto a la fuerza”.



De padre bielorrusa y de madre ucraniana, Alexievich nació el 31 de mayo de 1948 en el oeste de Ucrania, aunque posteriormente su familia emigró a la vecina Bielorrusia.



Trabajó como profesora de historia y de lengua alemana, aunque pronto optó por dedicarse a su verdadera pasión, el reportaje, y, de hecho, en 1972 se licenció en la Facultad de Periodismo de Minsk y ejerció como redactora en varios diarios de su país.



Su primer libro, La guerra no tiene rostro de mujer (1983), le costó un varapalo de las autoridades soviéticas, que le acusaron de naturalismo y pacifismo, duras críticas en esos tiempos que impidieron su publicación.



Aunque ingresó en 1984 en la Unión de Escritores de la Unión Soviética, no pudo publicar hasta la llegada de la Perestroika en 1985 el primer libro de su ciclo El hombre rojo. La voz de la utopía.



La bielorrusa, autora de tres piezas teatrales y de 21 guiones para cine, prepara ahora una nueva novela que se aleja de su ciclo rojo: el amor.

+info

Nobel de Física para un japonés y un canadiense por trabajos sobre neutrinosNobel de Química para tres científicos por su trabajo sobre reparación del ADNCampbell, Omura y Tu ganan el Premio Nobel de Medicina

La bielorrusa Svetlana Alexievich gana el Premio Nobel de Literatura
La bielorrusa Svetlana Alexievich gana el Premio Nobel de Literatura

Traducida a más de 20 idiomas, el libro narra el inconmensurable coste de la victoria sobre la Alemania nazi en la Gran Guerra Patria (1941-45), como se conoce en esa zona del mundo, la Segunda Guerra Mundial.



Aunque la mayoría de los soldados soviéticos fueron hombres –cerca de un millón de mujeres sirvieron en el Ejército Rojo–, las mujeres sufrieron tanto en el frente de batalla como en la retaguardia como madres, hijas y hermanas.



Ese mismo año se publicó también Últimos testigos, relatos que fueron muy alabados por la crítica como precursores de la “nueva prosa bélica” y que recoge las voces de aquellos que vivieron de niños (6-12 años) la contienda.



La Guerra de Afganistán, acontecimiento que precipitó la desintegración soviética, es el protagonista de Los chicos del zinc (1989), pero desde el punto de vista de los veteranos y de las madres de los caídos en el país centroasiático.



Para escribir esa obra, Alexievich dedicó cuatro años a viajar por la Unión Soviética e incluso visitó Afganistán, pero su publicación estuvo rodeada por la controversia, ya que la escritora fue acusada de profanar la memoria de los héroes de la guerra.



Una vez consumada la caída de la URSS, Alexievich dio una nueva vuelta de tuerca en su investigación sobre el fracaso de la utopía comunista con Hechizados por la muerte, un reportaje literario sobre el suicidio de aquellos que no soportaron el fracaso del mito socialista (1994).



Voces de Chernóbil (1997) documenta las vivencias orales sobre el trauma que supuso la mayor catástrofe nuclear de la historia de la humanidad (1986) y que puso de manifiesto la amenaza que el fallido proyecto soviético representaba para el resto del mundo.



Alexievich cerró el ciclo sobre el homo sovieticus con Tiempo de segunda mano, publicada en 2013, un año en el que sonó como una de las favoritas al Nobel.



En su opinión, el título de ese libro alude a que los soviéticos viven de prestado, ya que no estaban preparados ni para la Revolución Bolchevique ni para la Perestroika, ni para la pesada carga de libertad que trajo la caída del sistema comunista.



“El homo sovieticus nunca ha tenido experiencia de libertad o democracia. Creímos que nada más derribar la estatua de (el fundador del KGB, Félix) Dzherzhinski, seríamos Europa. La democracia es un trabajo duro que lleva generaciones”, indicó.

Última Hora

  • 14:40 El ‘timbre’ para abrir compuertas a los peces en Países Bajos que engancha al mundo Leer más
  • 14:00 El mapa de riesgo sísmico Leer más
  • 13:31 Cuatro caserones afectados y unas 50 personas damnificadas, tras nuevo incendio en Casco Antiguo Leer más
  • 05:08 José Emilio Moreno, virtual ganador de la rectoría de la Universidad de Panamá Leer más
  • 05:02 18 mil accidentes hasta mediados de junio; estas son las vías con más siniestros Leer más
  • 05:02 ‘Más que una corona’: Yanelys Sánchez y el compromiso de la reina de la pollera con el folklore panameño Leer más
  • 05:02 Literatura para la superación Leer más
  • 05:02 Qué es el norovirus que provocó el brote de gastroenteritis en la provincia de Chiriquí  Leer más
  • 05:00 Quiénes son los lefebvrianos, el grupo ultraconservador que desafió al papa León XIV Leer más
  • 05:00 Hoy por hoy: ¿Quién dirige la orquesta? Leer más