DANZA.

Tango: Bailarlo se puso de moda

Tango: Bailarlo se puso de moda
Tango: Bailarlo se puso de moda

Desde los barrios de Buenos Aires hasta Las Ramblas catalanas, todos se vuelven locos por el tango. Y es que la danza sureña se ha vuelto tan popular en estos tiempos, que incluso en lugares remotos como en las calles de China y en los teatros de Roma, se exhibe para el deleite del público.

Panamá no se queda por fuera. El fenómeno que se ha puesto de moda en casi cada rincón del planeta, lleva varios años de popularidad entre los capitalinos. Quizás por ello, el bailarín argentino Julio Bocca escogió nuevamente al istmo para formar parte de la gira centroamericana de "Boccatango", su más reciente producción de danza.

"Algo que está súper de moda en este momento, es el tango", declaró a los medios de comunicación Cristina Stever, productora del espectáculo del argentino en Costa Rica. Con ella concuerda Zully Franceschi, socia de la escuela de danza K-Dance Estudio de Danzas, quien asegura que el tango ha tomado cierto auge.

PORQUÉ GUSTA TANTO

Claudia Santos lleva años intentando aprenderlo. "Es un arte que me apasiona por ser una danza de pareja", dice. "Transmite sensualidad y sus vestuarios algo del romanticismo de las viejas épocas", continúa.

Sin embargo, no es una danza difícil. Franceschi asegura fuera de los lifts y "ganchos" que solemos ver en espectáculos, el tango habitual de las calles porteñas es la milonga, en la que la pareja baila enlazada de forma más sosegada.

Su técnica, que cuenta con ocho pasos básicos, se puede dominar en unos tres días. Eso sí, dependiendo de la agilidad individual de cada quien.

Franceschi, quien fuera aprendiz de tango y en cuyo estudio se imparten clases de la mano del maestro argentino Rafael Sangalli, afirma que la demanda por aprender estos pasos se da entre los adultos jóvenes, aunque también puede ser practicado por personas de todas las edades.

EXPECTATIVAS

La presentación de Julio Bocca este 21 de marzo en el Teatro Anayansi, ha dejado a fanáticos del tango con muchas expectativas. No solo por ser una función de despedida —pues se retirará de los escenarios en diciembre de 2007— sino por la fusión de estilos que presentará al son de ritmos musicales que erizan la piel, como las de "El Morocho" Gardel (Mi Buenos Aires querido) y Astor Piazolla (Romance del diablo).

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