Ansiedad y sufrimiento experimentan los niños que sufren de timidez durante su etapa de crecimiento.
Y de no ser atendidos a tiempo pueden padecer graves trastornos en sus etapas de adolescente y de adulto.
La psicóloga Laura Guerra considera que la timidez es algo normal y pasajero, pero "cuando esta queda dentro de su conducta comienzan los problemas".
Por ejemplo, cuando los niños solo quieren estar con su papás, abuelos, tíos y nanas es una timidez normal, pero se vuelve una dificultad al interferir con la amistad que puedan desarrollar con sus pares [de similar edad].
También hay casos de menores que enfrentan dificultades a la hora de interactuar en la escuela o en cumpleaños.
En esas situaciones, los padres tienen que buscar ayuda para detectar qué les está causando tanta pena y qué están viviendo para ser tan tímidos, expresa la psicóloga.
"Hay veces que la timidez es vista como un temor que obliga al niño a aislarse de eventos sociales y puede tener muchas causas, esto depende de cada niño, porque todos son diferentes", dice Guerra.
–¿Qué situaciones influyen en la timidez?
–Muchas veces al niño se le va enseñando desde muy pequeño a estar separado de sus padres, debido a sus obligaciones laborales; entonces algunos de ellos experimentan miedo porque son expuestos a situaciones y experiencias nuevas que sus papás no les han enseñado a enfrentar y por eso se va desarrollando la timidez o pena excesiva, recalca la psicóloga.
FACTORES DE LA PENA
DEPENDENCIA Y AUTOESTIMA
SOBREPROTECTORES - La timidez se puede deber a varios factores; uno de estos son los padres sobreprotectores, que están pendientes de que el niño no se golpee y que siempre sonría y no tenga dificultades.
BURLA - En las escuelas, los tímidos sufren porque sus compañeros se burlan de ellos, los critican porque siempre tratan de estar cerca de los maestros al no poder interactuar con otros compañeros a su nivel. Algunos son abucheados, lo que afecta su autoestima.
(Vea Variedades: Los hijos y el cariño)

