El profesor Edmundo De La Cruz señala que siempre tuvo la inquietud de forjar un grupo de alta calidad folclórica y artística, “manteniendo la esencia de los bailes, la música, la danza panameña, sin agregar ni quitar nada, con nivel y cierto decoro para los efectos teatrales”. Así, en agosto de 1980, fundó el Gran Ballet Folclórico Panamá, Música y Danza. “Vamos rumbo a los 28 años”, dice.
De La Cruz indica que durante su trayectoria no han dejado de presentarse aunque sea una vez al año. “Digo una vez al año, porque tenemos como norma desarrollar una gala folclórica anual en el Teatro Nacional”.
Al igual que otros grupos, señala que cuentan con una diversidad de vestidos para ofrecer un espectáculo completo: “darienita, afroantillano, la pollera de gala, manitos ocueños, indígenas, en fin, una larga lista”.
Su grupo es de casi 80 personas, entre músicos, técnicos, bailarines y cantantes. “Esta cantidad de miembros hace que el espectáculo sea más explosivo”, afirma.
La agrupación ha llevado sus danzas a escenarios de Venezuela, Ecuador, Guatemala, Costa Rica y Cuba, entre otros países.
Edmundo De la Cruz, Edgar Alexis Villaverde, director de Ritmos y Raíces Panameñas, y y Armando Julio, del Ballet Folclórico Panamá Danzas Hoy, señalan que solo practican con su grupo una vez a la semana. Además, hacen diversas actividades para sufragar sus gastos, ya sea para las giras al exterior o para la confección de vestuarios.
“De igual forma nos apoyamos con los honorarios de cada presentación”, puntualizan.
Los tres profesores de folclore coinciden en que la clave para mantenerse unidos a través de los años ha sido la organización y el amor al folclore panameño.
