Por años, la visita al dentista ha sido catalogada como una experiencia traumática de sólo pensar en las inyecciones anestésicas, el bisturí y el ruido y olor a quemado producido por el taladro girando a más de 50 revoluciones por segundo.
Esta situación ha llevado a especialistas a intentar suplantar algunos métodos que han sido empleados por más de 120 años.
En este sentido, la compañía Biolase lanzó al mercado europeo, asiático y estadounidense, su perfeccionado Waterlase, un sistema que combina agua, aire y láser.
El sistema —según Armando Gallego, representante de la compañía distribuidora Prospective International, Inc.— puede utilizarse para realizar trabajos contra las caries, periodoncia, tratamientos de úlceras bucales y herpes, entre otros, sin dolor y con poco sangrado. Además, pueden coagular y esterilizar el tejido acelerando el proceso de cicatrización en el paciente.
Gallego informó de que por varios meses estarán visitando las clínicas dentales en Panamá para realizar demostraciones del producto con sus propios pacientes.
PRIMERAS PRUEBAS
Patricia Feoli, que visitó la Clínica Dental Vallarino, aceptó probar el nuevo tratamiento. A ella le practicaron una apicectomía, que consiste en hacer un orificio a través de la encía y el hueso alveolar para eliminar la raíz de un diente con una severa infección.
Luego del procedimiento, Feoli aseguró que, a diferencia de otras veces, no sintió nada, tampoco le mandaron reposo y sólo debía colocarse unas compresas con hielo en el área tratada.
El odontólogo general Ramón Vallarino advierte que si bien es cierto que el producto realiza un trabajo "nítido" en tejidos blandos, en los duros (huesos, dientes, etc) trabaja muy lento. Comentó que no tiene dudas de que es una tecnología futurista que facilitará el trabajo con niños y personas con aprensión a los dentistas. Pero antes de pensar en comprar un sistema de más de 60 mil dólares prefiere esperar seis meses para evaluar sus resultados. La clínica Arango-Orillac ya lo compró.

