La exposición que Roosevelt Díaz inaugura esta noche, Bajo la Sombra del Tuliviejo, está compuesta de obras tupidas y frondosas. "Antes pintaba, en un espacio grande, pocas cosas pequeñas. Ahora quiero decir más en menos espacio".
El título de la muestra parecerá gracioso a algunos. Pero, no se trata de la sombra del esposo de la Tulivieja, ni nada por el estilo. El tuliviejo es un arbusto frondoso y abundante de Azuero, tierra natal de Díaz. "Cuando voy a Azuero, en el verano, veo cada vez más cerros deforestados. Eso me causa dolor y nostalgia. Por eso pinto lo que siento. Tengo el deber de expresar la cultura precolombina... de expresar lo mío".
Así, los trazos del pintor definen la naturaleza de Azuero, herida por la tala indiscriminada del hombre. Elementos como el agua, el viento y el fuego están presentes en su obra.
En esta, la decimotercera vez que expone, el panameño pinta paisajes abstractos y follajes. Usa colores tierra, verdes, y también grises. "Son colores muy vivos, pero el gris lo uso para que la obra tenga un balance y se vea descansada". Las obras tienen varias capas de pintura, en algunas sobresalen figuras que son mitad mujer y mitad animal.
"Los cuentos que nos contaban nuestros ancestros quedaron en nuestras mentes. Entonces combino esas imágenes de La Tepesa, La Tulivieja, el Cuento del hombre sin cabeza, con diablicos y animales". En esta exposición el pintor dice incluir más figuras e imágenes humanas.
Bajo la Sombra del Tuliviejo está conformada por 24 obras. Luego de 10 meses de producción, la exposición se inaugura esta noche a las 7:00 p.m. en Imagen Galería de Arte.
