“Una obra inmensa que nunca dejó de surgir, con el hombre como eje, un reconocimiento al nativo americano, de su tierra, el de la raza fuerte y mestiza”. Así describe Cristina Lombana la labor artística de su padre Héctor Lombana (Colombia, 1930).
Hasta mañana 30 de octubre se presenta la muestra “Héctor Lombana - Procesos Escultóricos - Homenaje a su vida 1930 - 2008”, en la Galería de Arte Manuel E. Amador (al lado de la Facultad de Derecho) de la Universidad de Panamá.
La exposición, que tiene un horario de 10:00 a.m. a 7:00 p.m., incluye siete esculturas en pequeño formato elaboradas durante su estadía en Panamá, una retrospectiva fotográfica en ocho banners, siete bocetos originales de proyectos presentados para la ciudad de Panamá, así como esculturas de sus estudiantes.
Uno de los proyectos de Lombana fue Juegos de antaño, que desapareció del Parque Omar. ¿Qué siente Cristina Lombana? “Un profundo dolor al imaginar el sentir de mi padre con las esculturas desmembradas y desaparecidas. Le afectó profundamente a su salud y ayudó la desaparición de Juegos de antaño a su descontrol diabético. Una acción que no debe ocurrirle a ningún artista”.
La hija del creador colombiano prefiere recordar a su padre de una mejor manera. “Lo vi levantar una pared, pintarla, hacer el cuadro y colgarlo. Lo vi restaurar santos quemados por pugnas religiosas en San Juan de Puerto Rico, barriendo la entrada de su casa y pintando las casas de enfrente para que todo se viera bonito”.
