La innovación es vital para las organizaciones, ya se trate de una universidad, empresa o, incluso, de un Estado y un elemento esencial para el desarrollo.
De acuerdo con el “Manual de Oslo” una publicación de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), que constituye un referente mundial en materia de innovación, las actividades relacionadas y su impacto la innovación puede darse en un producto, un proceso, en la comercialización y en modelos organizacionales.
En años recientes, ha cobrado un auge el concepto de “vigilancia tecnológica”, llamado también “inteligencia competitiva” en otros países.
El Dr. Pere Escorsa Castells, ingeniero industrial español y presidente de la empresa IALE Tecnología (que brinda servicios de este tipo a varios países), explica que estos conceptos se refieren a una metodología para la observación y análisis del entorno, seguida por la difusión de información científica y tecnológica útil para la toma de decisiones estratégicas en las organizaciones.
Básicamente, consiste en investigar sobre el estado actual de un tema o de una tecnología. Se recopila información de diversas fuentes: buscadores de internet, blogs, bases de datos especializadas (sobre todo las de patentes), textos, revistas técnicas, actas de congresos, y redes sociales. También se usan fuentes informales: una feria de muestras, un proveedor, clientes, etc.
La información se analiza y se procesa para presentarla a la dirección de la organización, para que esta tome las decisiones pertinentes.