Es la elegancia una cualidad con la que se nace, ¿o acaso se puede crear? Decía Balzac que más bien era cuestión de esqueleto; hipótesis que hoy es avalada por la mayoría de los modistos del haute couture, en su afán por hacernos entrar en modelitos minúsculos, apretados y despampanantes.
Una encuesta hecha por Dichter & Neira midió la opinión del panameño sobre la elegancia de personalidades reconocidas del medio, según los estándares del público urbano y semi rural. Los resultados obtenidos de una muestra de mil 200 entrevistas, revelan que la primera dama de la República, Vivian Fernández de Torrijos (34.9%) es la favorita de los panameños por su elegancia, seguida muy cerca de la ex Miss Universo Justine Pasek (34.5%).
Otras electas fueron Sandra Sandoval y la ministra de vivienda Balbina Herrera.
Y es que como decía Coco Chanel "la moda tiene que dejar de ser travestismo de salón, y bajar a la calle". Desde entonces, los cánones de elegancia se traducen en practicidad, simplicidad y libertad del movimiento.
Los hombres no se quedaron atrás y al parecer la elegancia corre en la vena Torrijos-Fernández, ya que el presidente lleva el estandarte del buen gusto varonil (34.7%).
Compartiendo el segundo lugar se encuentran Laurentino Cortizo, ex ministro de Desarrollo Agropecuario (14.8%) y el periodista y presentador de noticias de Telemetro, Atenógenes Rodríguez (14.8%).
La Policía Nacional también tiene su representación de la mano de su director, Rolando Mirones, y por las artes se encuentra Ulpiano Vergara.
Otras personalidades fueron tomadas en cuenta, pero no llegaron a las primeras posiciones. Quizá habría que esperar a que Mr. Blackwell decida darse una vuelta por el istmo.

