El cantante puertorriqueño Wilkins, quien durante 40 años de carrera popularizó canciones como Sopa de caracol, anunció que se retirará del mundo de la música con un concierto en San Juan el próximo 14 de febrero.
El intérprete boricua llegó a un hotel de la capital puertorriqueña para anunciar su despedida, que tomó por sorpresa incluso a sus familiares y amigos que habían acudido pensando que se trataba de un nuevo lanzamiento.
"Es el momento decisivo de toda mi carrera. El entregar mi vida no ha sido fácil. Dios me ha bendecido, dándome de cuatro a cinco vidas en una, pero el hombre que vive en mí necesita detenerse", dijo el cantante en una rueda de prensa, durante la que no pudo evitar que le afloraran las lágrimas.
El intérprete de temas como Margarita, Un nuevo amor, El amor es más fuerte y Bella sin alma indicó que tomó hace varios días la decisión porque necesita "parar, detenerme, reflexionar, descansar, hacer locuras y llorar".
"Le he pedido permiso a la musa que me permita sentirme, que permita abrazar a mis hijos, perderme con ellos y hacer muchas cosas, porque tengo el derecho de respirar", dijo el llamado Divino Rockmántico.
