Stevie Wonder era un niño cuando dio su primer concierto en el teatro Apollo.
Recuerda que estaba tan nervioso, que se le cayeron sus bongós en el escenario. Pero nada de eso ocurrió el lunes por la noche durante el homenaje a Wonder en la gala de primavera del famoso teatro, al incorporarlo al Salón de la Fama de Leyendas, que incluye a superestrellas de la música como Aretha Franklin, Michael Jackson y James Brown.
Aunque Wonder fue la atracción principal, la audiencia también fue cautivada cuando el cantante actuó con amigos y admiradores, incluidos Tony Bennett, Chick Corea, Paul Shaffer y Doug E. Fresh.
“Es un momento para apreciar y atesorar, recordando todas las memorias que tengo del Apollo, así como esta noche y la gente extraordinaria que ha venido a apoyarme”, dijo Wonder. “Es un gran hecho estar entre la gente del Salón de la Fama del Apollo”.
Bennett presentó el reconocimiento a Wonder, quien a su vez elogió al legendario cantante por su compromiso con el Apollo y los derechos civiles de los negros.
“Aunque quizás nunca veré el color de su piel, puedo sentir el color de su espíritu”, Wonder le dijo a la audiencia. Luego recordó cuando Bennett cantó una de las canciones más conocidas de Wonder, For once in my life. Wonder empezó a cantar la melodía y Bennett se le unió, provocando una ovación de pie. Fue una de las muchas durante el concierto, que incluyó a Raphael Saadiq, Yolanda Adams y Kim Burrell, entre otros.
