En el proceso de enseñanza-aprendizaje, no ayuda mucho cuando los muchachos están bajo la tutela de profesores con problemas de autoestima laboral; es decir, que confiesan sentirse menospreciados por sus colegas y superiores.
Hay más de un motivo para que un docente se sienta menospreciado en su lugar de trabajo, indica la psicóloga Noemí Abdo, presidenta de la Asociación Panameña de Psicólogos (APP).
Esto puede ocurrir porque está en medio de un ambiente laboral poco propicio para sentirse a gusto, ya sea por tener diferencias con sus colegas o con sus jefes o porque en la escuela no hay las herramientas necesarias, estima, por su parte, Karen Cárdenas, psicóloga y docente del Colegio Brader.
Esta situación lamentable, anota Cárdenas, afecta a su motivación personal, a su nivel de energía y a la seguridad que requiere para ofrecer adecuadamente sus saberes a los estudiantes.
Asegura Cárdenas que un maestro, al no tener la suficiente confianza acerca de su capacidad para transmitir un contenido, no podrá captar de forma efectiva la atención de sus alumnos.
¿La razón? Inevitablemente, el docente proyecta este sentir negativo ante los demás. Por ende, el aprovechamiento de sus estudiantes no será necesariamente el mejor, indica Cárdenas.
Adriana Shaik de Sandoval, psicóloga clínica y profesora titular de la Universidad de Panamá, comenta que el educador a la hora de enseñar debe contar con una buena autoestima que lo respalde en todo momento.
Debe, además, comunicar amor, cordialidad y respeto hacia los demás, ya que en esa misma medida el niño incorporará y proyectará lo que aprende, bueno y malo, de su adulto formador.
Algunos casos en los que un docente no siente apoyo de sus colegas, es cuando no se le permite hablar en una reunión entre sus pares o cuando cree que su directivo no lo apoya lo suficiente, opina Noemí Abdo.
Un director debería saber que no todos los profesores que están en su plantel y a su cargo son iguales, resalta Abdo.
