Hoy se celebra el Día Internacional de la Enfermera (bodas de oro y de plata), profesión en la que, según Agustina Walkins, jefa del Servicio de Enfermería del Complejo Hospitalario Metropolitano, el equilibrio y mucha paciencia son fundamentales para poder manejar el estrés al que están sometidas diariamente por la labor que realizan en los centros hospitalarios.
Comenta Walkins, quien tiene 34 años de ejercer esta profesión, que una buena enfermera es aquella que no pierde el control fácilmente y puede manejar la tensión que hay en el hospital.
Su labor, dice, "no es fácil, aunque muchos piensen lo contrario; tienen que saber manejar el estrés para no reflejarlo o afectar al paciente ni al familiar. Las personas estudian enfermería por vocación y muchas veces se sacrifican por el bien del paciente", explicó.
¿Por qué hay personas que se quejan del trato de las enfermeras?
"Cuando las personas enferman, su reacción cambia y muchas veces es negativa, agresiva y poco cooperadora. A veces el familiar del paciente acusa al personal cuando las cosas no salen bien, pero en realidad sí tratamos de ayudarlos, aunque ellos no lo perciben así", dijo.
Hay muchos procedimientos que, según Walkins, los familiares no comprenden, como por ejemplo, la restricción de las visitas o interrumpir al personal, lo que repercute en su concentración.
En ocasiones, las enfermeras acompañan a pacientes en avión desde la provincia de Chiriquí, por ejemplo, y se regresan en bus, cuidando que el equipo médico que transportan no se dañe.
Es un trabajo "muy agotador que nos desgasta con el tiempo", manifiesta una de las enfermeras del Hospital José Domingo de Obaldía, de David, Chiriquí, quien prefiere no revelar su identidad.
Así como hay enfermeras que resisten el trajín inherente al servicio que prestan, otras deciden retirarse para incursionar como visitadoras médicas o trasladarse de hospitales a policlínicas, porque no han tenido la capacidad para adaptarse a los demandantes turnos rotativos y al estrés.
Una de las anécdotas que recuerda siempre Walkins, fue la alteración de un procedimiento en la sala de maternidad que tuvieron que realizar, cuando una mujer indígena se rehusaba a dar a luz en una camilla.
"Tuvimos que adaptarle un área para que pariera en cuclillas. Pusimos en el piso una almohada plana y material estéril para que ella se agachara como lo hacía en su pueblo, y pariera".
Actualmente, en Panamá existen cerca de 5 mil profesionales de enfermería en el sistema público y privado.
En este sentido, la presidenta de la Asociación Nacional de Enfermeras, Adela de Ayarza, manifiesta que esta cantidad de profesionales no satisface la demanda de la población, porque hay nuevos servicios y extensión de horarios.
Para conmemorar la fecha, las enfermeras visitarán hoy las salas de maternidad e irán en una romería al cementerio Amador para rendirle tributo a las colegas fallecidas.
Mañana, los billetes de la lotería nacional serán alusivos a la enfermera, quienes realizarán ferias de salud en diferentes partes del país, desde el próximo lunes.
