Saber colocar un clavo, preparar algo sencillo para comer y hasta brindar los primeros auxilios, son parte de los objetivos de un curso llamado Arckalab, que busca suplir lo poco que aprenden los jóvenes en cuanto a tareas diversas que incluso pueden asegurar su propio bienestar.
El nuevo estilo de vida con padres más ocupados y la llegada de tecnología han hecho mermar la capacidad creativa y colaborativa de las nuevas generaciones, argumenta el desarrollador de esta metodología, Abdiel Barranco, por lo que mediante la enseñanza de estas prácticas pretende ir dotando de herramientas útiles para la vida a jóvenes en edades de 10 y 16 años.

“Los chicos presentan una total desconexión entre lo digital y lo análogo”, resume Barranco, quien defiende que el taller va más allá de arreglar una lámpara o un gotero sino que va reforzando el liderazgo, la creatividad, la responsabilidad y la autoestima en el muchacho.

Arckalab cuenta con la guía de un equipo de expertos: chefs, electricistas, paramédicos, cada uno con sentido de vocación, dedicado a pasar sus conocimientos de forma dinámica.
Los talleres se realizan todos los sábados de 9:00 a.m. a 2:00 p.m. y hay niveles según la edad del participante. Por ejemplo, la categoría Toolmaster se cumple en 60 horas, repartidas en 12 sábados o tres módulos (básico, intermedio y avanzado).
“En este curso se aprende desde el uso de aguja de hilo, hasta cambiar un neumático, pero tomando en cuenta las responsabilidades escolares o compromisos familiares para que pueda completarlo sin mayores inconvenientes”, argumenta el director de Arckalab.
Más detalles en www.arckalab.com
