La Feria Internacional de Azuero (FIA) –que abre sus puertas hoy para finalizar el 8 de mayo– se ha convertido en el escenario nacional donde las diferentes artesanías del país cuentan con el espacio debido para darse a conocer, y donde sus creadores comercializan sus productos.
El director regional del Ministerio de Comercio e Industria (Mici) en Los Santos, Edgar Caballero, dijo que para este año se ha remodelado el local donde los artesanos del istmo exponen sus trabajos.
Los artesanos no pagan nada en esta feria, con el propósito de promocionar y promover todo tipo de artesanías que van desde polleras, tembleques y sillas, pasando por tambores, taburetes y sombreros.
A la lista agregar trabajos en madera, tela, cuero, junco y barro, entre otros.
Edgar Caballero manifestó que 45 artesanos expondrán sus trabajos, lo que permitirá que entre estos creadores haya un intercambio de sus conocimientos con sus colegas y ofrecer mayor variedad al público.
Gracias a estar en la FIA y ofrecer creaciones de calidad, más de un artesano no solo vende al nacional sino que también ha logrado obtener pedidos de empresarios internacionales que solicitan sus labores.
Caballero señala que la FIA es una oportunidad única en el año para encontrar tantas artesanías en un solo lugar y poder conocer detalles de cómo se hacen cada una de ellas.
En los últimos meses, los artesanos han recibido seminarios por parte del Mici relacionados a cómo establecer los precios de venta de sus productos y para mejorar la calidad de los mismos.
También se gestiona la posibilidad de exportación, por lo que el Mici trata de que se agrupen para lograr enviar productos hacia el extranjero, que es el objetivo de esta clase de capacitaciones, dice Caballero.
Maximino Cedeño, comerciante santeño, dijo que el sector artesanal representa un potencial económico del que depende más de una persona de la región de Azuero.
Dijo que lo más importante de esta actividad ferial es que los turistas que llegan de todas partes del país y del mundo se lleven una pieza artesanal por su calidad y vistosidad.
Adicional, la Feria Internacional de Azuero se convierte en un centro de enseñanza donde se explica, por ejemplo, cómo se confecciona una pollera y así se fortalece la cultura nacional.

