En Panamá existen 971 especies de aves. De estas, según un listado oficial de la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM) elaborado en 2008, 266 están en peligro de extinción.
Los criterios que establecen que una especie está en peligro son establecidos por la red medio ambiental mundial Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UCNI). Hay cuatro categorías de amenaza: peligro crítico, en peligro, vulnerable y riesgo menor.
Entre las aves en peligro de extinción están hermosos especímenes como el águila harpía (ave nacional), la guacamaya, el colibrí, el quetzal y el perico de Azuero. El carpintero carirrayado, el pinzón verdiamarillo, la colaespina de Coiba y el subepalo bello son algunas de las especies endémicas -originarias de Panamá- que también entran en esa lista.
Loida Sánchez, vicepresidenta de la Sociedad Audubon de Panamá, recalca que estas especies peligran por la contaminación ecológica, la cacería y, principalmente en Panamá, debido a la pérdida de su hábitat para darle paso a edificaciones de concreto.
Por su parte, Adrián Benedetti, director del Parque Summit, asegura que la deforestación y el tráfico ilegal de las aves son las principales causantes de la latente amenaza de estas aves.
“Ya sea para extraer madera, para dar paso a organizaciones, o para la ganadería campesina, [la deforestación] se mete cada vez más y más e invade las áreas protegidas”, recalca.

