La Organización Panamericana de la Salud estima que un país autosuficiente necesita una cantidad de sangre colectada por año que cubra las necesidades del 5% de su población, dice Arinda Alemán, doctora de Atención de Donantes del Banco de Sangre del Hospital del Niño.
En Panamá, en 2008, solo donó el 1.4% de la población total, y de ella, solo 5.2% fueron voluntarias, indica Alemán. Para 2010, esa tendencia se mantuvo, indica el doctor Carlos Montero, coordinador nacional del Programa de Sangre, quien indica que el 5% de las donaciones fueron voluntarias, 75% familiares o de reposición, y 20% remuneradas.
Alemán comenta que el bajo índice de donaciones está relacionado con la falta de educación de la sociedad, quien teme hacerlo por desconocer en qué consiste donar y los mitos que hay por ese desconocimiento.
Aun así, el doctor Montero percibe que “sí hay un cambio” en la población, pues instituciones públicas y privadas y la sociedad civil se han organizado para hacer colectas de sangre, usualmente dos cada mes, para facilitar el proceso al donante.
Hoy, 14 de junio, se conmemora el Día Mundial del Donante de Sangre, instaurado por la Organización Mundial de la Salud para recordar que donar sangre salva vidas y mejora la salud de otros.
En Panamá, este mes, igual que en los últimos cuatro años, bancos de sangre de hospitales públicos y privados se unieron para hacer docencia y promover la donación voluntaria, según el doctor Montero.
El pasado sábado 11 y el próximo 25 de junio, se realizan colectas masivas en el centro comercial Albrook Mall, de 10:00 a.m. a 5:00 p.m.
VEA El fin es salvar vidas
