Las partículas contaminantes presentes en el aire tienen un efecto nocivo para las células del sistema nervioso, según un experimento con embriones de gallina realizado por investigadores de la brasileña Universidad de Sao Paulo (USP).
El experimento fue realizado con muestras de aire recogidas en el centro de Sao Paulo, la mayor ciudad brasileña y que se caracteriza por sus índices de contaminación atmosférica.
“La principal fuente de emisión de contaminantes atmosféricos en la región central de Sao Paulo son los vehículos”, explicó la coordinadora del estudio, la bióloga Paulo Bertacini, de la Facultad de Medicina de la USP, quien recogió muestras de aire con partículas contaminantes.
La investigadora inyectó una suspensión con esas partículas en huevos embrionarios de gallina producidos específicamente para experimentos. Posteriormente analizó diferentes aspectos morfológicos en las células del cerebelo, un órgano del sistema nervioso central sensible a las sustancias tóxicas ambientales, y en las células de Purkinje, neuronas que tienen que ver con las funciones cerebrales.
Las alteraciones morfológicas en las dendritas de las Purkinje pueden causar interferencia en las conexiones entre estas células y de otras células cerebrales y afectar el tránsito de informaciones entre el sistema nervioso central y el organismo. Este estudio no puede extrapolarse a los seres humanos.
