Los cálculos o piedras en los riñones son formaciones sólidas que se crean por motivos múltiples como: genética, dietas altas en proteína animal, azúcar o sal, o la poca ingesta de líquidos, explica el nefrólogo Rafael Pérez,
También afecta el exceso en vitaminas C o D, o algunas condiciones médicas como hiperparatiroidismo, la gota, la enfermedad de Crohn, cirugías gástricas o alteraciones de la orina, añade.
Otro factor, explica el doctor Omar Villamil, puede ser la existencia de un defecto anatómico de los cálices renales, lo que favorece la producción de cálculos.
Pero la mayoría de estas causas pueden ser controladas. Una dieta adecuada y la ingesta de líquidos ayudará a evitar dificultades.
Para tratar este mal hay varios métodos, comenta Villamil. “Todo depende del tamaño, la ubicación y la composición del cálculo; de esa manera se determinará cuál es el mejor tratamiento”.
Aclara Pérez que si el cálculo no sobrepasa los cinco milímetros es probable que con mucho líquido y analgésicos el paciente la pueda expulsar.
Otra opción es la medicina alternativa, comenta Villamil. “Hay plantas medicinales que se utilizan como diurético y ayudan al paciente a expulsarla”.
Pero si el cálculo es muy grande, recomienda Villamil, lo ideal es su desintegración por ondas de choque o introduciendo una sonda por la parte uretral hasta extraerlo. Sin importar el procedimiento, lo mejor es prevenir este mal.

