Ya la Organización Mundial de la Salud (OMS) se refirió en un estudio publicado en 2005 al consumo de tabaco con pipa de agua.
En esta investigación, la OMS aclara que contrario a la creencia popular, el narguile sí contiene toxinas que son la causa de cáncer de pulmón, enfermedades del corazón y otras dolencias.
Advierte la organización que con la combustión de las fuentes de calor y el carbón vegetal, por ejemplo, se incrementan los riesgos en la salud por la mayor emisión de monóxido de carbono, metales y productos químicos causantes de cáncer, superiores a los que contiene un cigarrillo.
Al respecto, Bruno Hammerschlag, especialista en medicina interna y neumología, explica que cuando se fuma un cigarrillo se crea una corriente principal que corresponde a 30% del humo que se genera, y una corriente secundaria, por la libre combustión del tabaco que corresponde al 70% del humo total.
“Este es el humo ‘no filtrado’ por los pulmones del fumador, que induce mayormente el daño al fumador pasivo”, explica el especialista.
En el caso del narguile, la combustión ocurre en un espacio cerrado, así que el fumador respira todo el humo, enfatiza Hammerschlag.
