Así como muchas empresas privadas e instituciones públicas hacen su aporte visual de fin de año, la Policía Nacional (PN) también hace el suyo, solo que con un toque más lujoso: la exhibición de un automóvil Lamborghini Gallardo, cuyo costo se estima por arriba de los 100 mil dólares.
Este vehículo, propiedad del colombiano David Murcia, acusado en Panamá de “captación ilegal de dinero y lavado de dinero producto del narcotráfico”, ya se ha mostrado en el pasado desfile navideño capitalino y centros comerciales, con el objetivo de enviar el mensaje de que “el crimen no paga”, según dijo Jahiro Polo, de la PN, en pasadas declaraciones a este mismo diario.
En opinión del sociólogo Guillermo Cedeño, lo que ha despertado alarma en Panamá es “la procedencia del auto” de Murcia.
Por su parte, la Dra. Noemí Castillo, psicóloga y rectora corporativa de Universidad Latinoamericana de Ciencia y Tecnología (Ulacit), cree que la decisión de exhibir este automóvil “exacerba los temas de consumo y codicia” en el país.
Según Castillo, la Policía Nacional no consideró “la mente de los niños y la estimulación temprana del deseo de poseer objetos onerosos, que en muchas ocasiones escapan de su posibilidad real y se convierten en una fantasía que los lleva a codiciar lo que no tienen”.
Román Emiliani, docente universitario de psicología, analiza la iniciativa de la policía y piensa que “el crimen no paga” es un mensaje sumamente ambiguo, “quien envía un mensaje busca ser atendido y mientras menos es escuchado, tiende a ser más llamativo”, comenta.
Según Emiliani, es allí donde entran en juego elementos psicológicos y sociales como “la necesidad de aceptación social, la autoestima, el manejo del poder, la presión social, etc”.
Agrega Emiliani que para algunos “El crimen no paga” será un mensaje “lógico, comprensible y conveniente; para otros será una burla al propio pueblo, a la inteligencia del panameño, al valor del respeto y a los protocolos de justicia”.
Ingrid Barsallos, una ciudadana que contemplaba el vehículo mientras era exhibido en Multiplaza, piensa que la Policía Nacional no debe tenerlo por su elevado costo y no confía en lo que la entidad pueda hacer con él.
Tampoco está de acuerdo Barsallos con el mensaje ideado por la Policía Nacional de que “el crimen no paga”, aunque al igual que el resto de la multitud presente, ella ya había fotografiado el Lamborghini.

