Los residentes urbanos presumiblemente no se sorprenderán de saber que vivir en ciudades grandes puede ser perjudicial para la salud mental. Ahora los investigadores han hallado un posible motivo.
Las tomografías de un estudio publicado en la revista Nature demuestran que en los ciudadanos urbanos o en las personas que se criaron en ambientes urbanos, determinadas áreas del cerebro reaccionan más enérgicamente al estrés, lo que podría explicar por qué la vida en la ciudad puede aumentar los riesgos de esquizofrenia y otros trastornos mentales.
Investigaciones previas hallaron que criarse en una ciudad grande aumenta el riesgo de esquizofrenia y hay algunas evidencias de que los urbanos corren más riesgo de trastornos del ánimo y ansiedad.
En todo caso, los voluntarios examinados en el nuevo estudio eran saludables y los expertos dijeron que, aunque las diferencias urbano-rurales en la actividad cerebral eran curiosas, los resultados no establecen un vínculo firme con enfermedades mentales.