En el lugar de trabajo es donde se invierte una gran parte de la vida, por lo que fácilmente podría nacer el amor hacia un compañero.
Aunque algunas empresas prohíben las relaciones sentimentales en el espacio laboral, hay quienes arriesgan su empleo por dar rienda suelta a sus emociones.
Virgilio Castro Cupas, motivador en temas de pareja, asegura que estas circunstancias se viven a diario porque “cuando el amor nace, no conoce de reglamentos ni de límites”.
La psicóloga Rosa Ramos recuerda a un matrimonio que, sabiendo que la empresa prohibía relaciones sentimentales entre empleados, mintió para obtener el contrato.
Poco tiempo después de incorporarse al puesto, fueron descubiertos. El departamento de recursos humanos elevó el caso a la gerencia de la empresa y finalmente solo recibieron una sanción verbal. Esta decisión generó malestar en el resto de empleados, quienes cuestionaron el por qué algunos trabajadores tenían privilegios y otros no.
